
El Internet de las Cosas no descansa: hasta dónde llegará un mundo cada vez más conectado y qué riesgos plantea
Hace apenas quince años, la idea de que una nevera pudiera avisarnos de que faltaba leche, que una cerradura pudiera abrirse desde el móvil o que una fábrica entera pudiera supervisarse a distancia parecía más propia de una película de ciencia ficción que de la













